La
titular de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia de Córdoba
(Senaf), Julia Reartes, se refirió a
la muerte de Aralí Vivas en
Brinkmann, y manifestó que el organismo que dirige es solamente una parte de
ese sistema.
La
funcionaria, en declaraciones a la emisora Cadena 3, respondió a los
cuestionamientos y críticas que surgieron tras el asesinato de la niña de 8
años, y otros más, donde menores fueron restituidos a familias donde reina la
droga y el delito.
“Todas
las intervenciones que hace la Secretaría a mi cargo, ligada a situaciones de
vulneración de derechos, comienzan a partir de denuncias puestas en
conocimiento, llamadas a la línea 102, o bien recibimos oficios judiciales, también
llamados de la línea 911”, indicó y aseguró que el sistema contempla la
intervención de múltiples actores.
“El
sistema escolar, el sistema de salud, la policía y la comunidad son quienes
propician de alguna manera los primeros indicadores y llamados de atención
respecto de estas situaciones”, se defendió y agregó: “Este sistema está basado
en un mecanismo de corresponsabilidad donde hay diversos actores que intervenimos,
la Senaf es uno de ellos”.
Relación con la justicia
Rearte
reflejó que no trabajan solos sino en articulación con la justicia: “Es ella la
que tiene lo que se denomina ‘control de legalidad de las decisiones’ que toma
la Senaf”, comentó.
En
esa línea aseguró que es la justicia la que lee los informes y dictámenes que
producen los equipos técnicos de la Secretaría y después es el juez el
encargado de analizarlos con sus propios equipos y tomar las decisiones finales
del caso.
Sobre
los cuestionamientos en cuanto a la cantidad de personal capacitado que existe
en la secretaría, Reartes dijo que representan el 47% del total, y que desde
que asumieron en diciembre del año pasado, no ingresó nadie que no esté
calificado.
En
cuanto al caso de Aralí, que puso en foco la tarea de la secretaría, dijo que
están trabajando para determinar responsabilidades y las sanciones que
correspondan.
Por
el último la funcionaria defendió su gestión asegurando que han encarado una profunda
reestructuración, con revisión permanente y un plan de metas. “Llevamos
arregladas 11 de las 16 residencias donde están los chicos. Actualmente la
Senaf tiene bajo cuidado directo a 706 niños que lamentablemente han sido
separados de sus familias”, resaltó.