Aralí Vivas tenía tan solo 8 años. Todo
indicaría que alguien la mató el último fin de semana y luego prendió fuego la
habitación de la casa de dos plantas donde se encontraba en la localidad de
Brinkmann, con el objetivo de ocultar algo grave que podría haber estado
sucediendo.
La
niña estaba en ese momento al cuidado de la pareja de su madre, debido a que
esta, que sufre problemas por su adicción a las drogas, se había ido. El hombre,
identificado como Matías Ezequiel
Simeone (33), contaba con frondosos antecedentes penales. Hoy, junto a un
presunto cómplice, Cristian Hernán
Varela (40), son los únicos detenidos e imputados como presuntos coautores
del delito de homicidio.
“Son
seis hermanos en total. A la nena la veía en la escuela, dicen que en los
últimos días tenía unas marcas en el cuello. Un hermanito, el bebé de dos
meses, lo hallaron todo sucio, sin que le cambien el pañal por varios días. Era
un desastre su situación”, manifestó una vecina de Brinkmann, quien participó de
la marcha pidiendo justicia que hizo el pueblo en la noche del domingo.
Cómo murió Aralí
Por
ahora la única certeza que arrojó la autopsia realizada por el médico forense
Mario Vignolo, es que la niña no murió a causa del incendio registrado en su
casa. Su cuerpo quedó carbonizado, pero el resultado del informe preliminar revela
que no había inhalado monóxido de carbono.
A
su vez, se indica que presentaba un traumatismo craneal, lo que apunta a un
posible homicidio mediante un golpe en la cabeza. Aunque esto es una
posibilidad.
“Restan
estudios complementarios. Lo que sí pudimos descartar fueron heridas de arma
blanca o de fuego, pudiendo deducir que la muerte se produjo posiblemente por
algún traumatismo. O pudo haber sido una muerte, en el peor de los casos porque
nunca lo podremos ver, por efecto vasovagal, que pasa a veces en los abusos. Si
bien esto no está comprobado todavía, la anatomía patológica y los hisopados
que hicimos podremos saber si hay vestigios de abuso sexual reciente o antiguo
que pueda haber sido el detonante de esto”, remarcó el forense.
Vignolo
destacó que este lunes los estudios fueron enviados al área de Anatomía Patológica
y explicó algo llamativo: “El cuerpo está calcinado pero la zona del periné
donde está la vagina y el ano está medianamente conservada, a veces es la
divina providencia o la naturaleza es sabia. Entonces con estos estudios si
hubo abuso se podrá determinar”, dijo.
Qué dijo la familia
Verónica hermana del padre y tía de
Aralí habló con Telefe Córdoba, donde sostuvo: “Esto no debería haber pasado si
la asistente social del pueblo nos hubiese respondido como tenía que haber
respondido. Hoy sabemos que fue asesinada antes y que el incendio fue provocado
para tapar todo eso, pero por lo menos nosotras queremos creer que ella no
sufrió el incendio ni abusos”.
Por
otro lado, la hermana de la madre de la nena asesinada también habló con el mismo
canal: “La madre está en la casa de mi papá y mostró un genuino dolor por la
pérdida de su hija. Espero que le pese en la conciencia porque lo podía haber
evitado y porque nunca le dio el amor que ella se merecía”.
Afirmó
también que apenas nació Aralí, su madre la abandonó y la tuvieron que tener en
su familia: “La Justicia dictaminó de nuevo que tenía que estar con la mamá”,
cuestionó.
El municipio se desligó de
responsabilidades
A
través de un comunicado, la Municipalidad de Brinkmann explicó que siempre
acompañó las necesidades de los niños afectados, pese a no compartir decisiones
que se tomaron en otros organismos. En este caso, apuntarían a la Secretaría de
Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
“Desde
el Gobierno de la Ciudad, hemos estado a disposición de la investigación y el
esclarecimiento de lo sucedido. Como hemos estado también, desde antes, a lo
largo de muchos meses, acompañando a Aralí y a sus hermanos y familiares. Por
eso, luego de decisiones que no fueron nuestras y que no necesariamente
compartimos, pusimos todas nuestras áreas al servicio de la contención,
acompañamiento y protección, cuidando, esencialmente, los derechos de los
menores”, indicaron.
El incendio que intentó
distraer
Todo
se descubrió el pasado sábado a las 14 cuando, por un llamado telefónico,
bomberos voluntarios de Brinkmann fueron alertados por un incendio que se
estaba desarrollando en una vivienda de calle Caseros al 800 de aquella
población. Tres dotaciones arribaron al lugar a los pocos instantes.
Según
trascendió, en esas circunstancias, los bomberos fueron advertidos por vecinos
de que una nena de 8 años se hallaba sola y dentro de la casa. Tras lograr
sofocar las llamas, los efectivos hallaron el cuerpo de la criatura en un
primer piso de la vivienda.
El
fuego llamativamente se había circunscripto a esa única habitación. Fuentes de
la causa señalaron que la chica estaba sola. Su mamá, ahora se sabe, se había
ausentado de la vivienda hacía un par de días.