Nicolás Albera
La primera noche del Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción tuvo un cierre impecable en esta edición 2025, pese que tuvo grandes artistas desde su inicio. Es que Emanero (Federico Giannoni) se encuentra en estado de gracia y su paso por San Francisco no pasó desapercibido, sino todo lo contrario. Por eso vale la pena empezar de atrás para adelante.
Casi a las 3 en punto, con un cielo todavía despejado (alguna nube daba vuelta pero no era peligrosa), el músico que se convirtió en uno de los artistas del momento subió al escenario del predio de la Sociedad Rural donde desplegó un repertorio que combina el trap, el rap y la cumbia con su proyecto Runfla, lo que significó una vuelta de rosca en su carrera.
El público que lo esperaba no sabía de edades: desde niños, muchos haciendo malabares para aguantarse el sueño ya de madrugada, hasta los más adultos: todos movieron sus caderas.
El arranque fue con Bandido, y siguió con Tus 50. Luego llegó Adicto, donde tuvo el primer contacto fuerte con el público al que invitó a ponerse de pie y bailar. Un punto a favor de su show es el novedoso desarrollo escénico y las colaboraciones virtuales desde la pantalla, porque mientras cantaba sus temas se sucedían conocidos colegas participando de las canciones, esas que ganan millones de visualizaciones en YouTube.
“Es mi primera vez en San Francisco, es un enorme debut en esta ciudad hermosa”, dijo y conquistó al público mucho más. Luego vinieron A puro dolor, Atorrante y el cierre esperado con Sinvergüenza. Allí, la conexión con el público llegó a su cenit.
Diego Torres, el momento de los clásicos
Poco antes de la medianoche fue el turno de Diego Torres, otro de los artistas principales del inicio del festival. Presentó el espectáculo con el que realiza actualmente una gira por todo el país, Sudamérica y España. Deja de pedir perdón y Usted fueron los primeros clásicos, sin dudas su carta ganadora.
“La vida me enseñó que las canciones no pasan de moda, que tienen un poder mágico”, señaló sobre el escenario antes de Color esperanza. “Hace mucho que no venía a Córdoba. Tengo 28 años y hace unos 10 que no venía”, bromeó con el público. Es que sus movimientos arriba del escenario no cambiaron y parece seguir siendo aquel cantante de pelo largo hasta la cintura, el de sus inicios.
El público acompañó con sus celulares, con mensajes en carteles que le pedían cantar a su lado. Las agraciadas fueron Emma y Maitena, dos hermanitas de 5 y 8 años, respectivamente, quien pudieron cumplir el sueño.
Llegó el momento Sueños, Guapa, Penélope, la más reciente Amuleto, Tratar de estar mejor, Vivir la vida (a dúo con la corista Magalí Bachor) y en el final uno de sus últimos hits que es Rendirse nunca está en los planes.
Antes de Torres, pasaron por el escenario Los Nocheros, también con sus éxitos. Entre los locales el Ballet Municipal Patria volvió a tener una gran puesta en escena, también los integrantes de la Escuela Municipal de Danzas. Se presentaron además Atrevidas, Cantorcitos, Gabriel Artero y el villamariense Juli Cardozo, uno de los talentos jóvenes de la provincia.
El Mago Black fue el encargado del humor. Si bien despertó sonrisas, apeló a un humor oxidado para estos tiempos. Y tuvo otra oportunidad sobre el escenario Lapeband, el grupo del periodista Sergio Lapegüe que llegó a la Buena Mesa por segunda vez consecutiva, con covers de rock internacional y argentino.
Cómo sigue este domingo
Se presentan en la segunda fecha del festival y cierre, Los Caligaris, Dale Q’ Va, La Banda de Carlitos (LBC) con Euge Quevedo, Mudo Esperanza (humor), Cumbiaravana, Claudio y la Banda Brillante, Jazz Gigante Arias.
La apertura estará a cargo del Ballet Municipal Patria. También se presentará el Grupo Juvenil de la Escuela de Danzas Folclóricas.








