La Justicia de Rafaela ordenó la prisión
preventiva de un hombre al que se investiga por un robo cometido con arma de
fuego en una heladería de Frontera.
El imputado tiene 19 años y se le atribuyó haber
sustraído dinero en efectivo y un teléfono celular al empleado del comercio.
También se le endilgó haber portado el arma de fuego sin la autorización
correspondiente y haber resistido el accionar policial con disparos.
Por el momento no dieron a conocer la identidad
del detenido, que tiene iniciales JDM.
La medida cautelar fue impuesta por el juez de
la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Nicolás Stegmayer, a raíz del pedido
formulado por el fiscal Pedro Machado en una audiencia que se desarrolló de
manera remota en los tribunales de Rafaela.
Pistola calibre 22
En la audiencia, el fiscal Machado relató que
“el lunes 29 de septiembre, aproximadamente a las 23:45, el joven investigado
ingresó a una heladería ubicada en calle 1 al 2.200 con una pistola calibre 22,
cargada y en condiciones de uso inmediato”. También precisó que “el imputado
estaba junto con otro hombre que aún no fue identificado, con quien actuaron
violentamente en perjuicio del empleado del comercio, al que le sustrajeron
alrededor de 25.000 pesos y el teléfono”.
“Con la culata de la pistola, el imputado
golpeó en la nuca a la víctima y lo amenazó de muerte si no le daba el
celular”, planteó Machado y agregó que “mientras tanto, el otro hombre que
ingresó al local a robar le arrojaba gas pimienta a la víctima”.
Resistencia a la autoridad y abuso de armas
El representante del MPA dijo que “luego de
apoderarse del dinero en efectivo y del teléfono celular, los dos hombres se
fueron de la heladería, pero fueron sorprendidos por personal policial que
patrullaba el lugar”.
“Al identificarse la policía e impartir la voz
de alto, el hombre de identidad desconocida logró darse a la fuga con el
teléfono celular y con parte del dinero en efectivo sustraído”, explicó el
fiscal y puntualizó que “el imputado intentó escaparse efectuando dos disparos
con el arma de fuego que portaba, pero afortunadamente no le provocó lesiones a
los policías”.
Machado hizo hincapié en que “el personal
policial logró reducir a quien fue imputado, le secuestró parte del dinero
sustraído y se constató que llevaba consigo el arma de fuego”.
Riesgos procesales
Machado manifestó que “en virtud de las
evidencias que se recolectaron en la investigación, y con el grado de
probabilidad requerido en esta instancia del proceso, el juez tuvo por acreditada
la materialidad de los hechos ilícitos”. En tal sentido, agregó que “llegó a la
conclusión de que los ilícitos se dieron tal como los planteó la Fiscalía”.
El funcionario del MPA señaló que “Stegmayer
sostuvo que por ilícitos en los que se utilizó un arma de fuego y violentos
como los que estamos investigando, la pena en expectativa que podría
corresponderle al imputado sería de cumplimiento efectivo”. Asimismo, añadió
que “el juez consideró que constituye un riesgo procesal la posibilidad de que
el imputado pueda amedrentar y hostigar a la víctima y a las testigos mujeres,
una de las cuales es menor de edad, y la circunstancia de que hay otra persona
involucrada en los ilícitos”.
“El magistrado también entendió que, a raíz de
que el imputado es investigado en otros legajos penales que están en trámite
las medidas alternativas que propuso en este caso Defensa no eran suficientes
para resguardar el proceso”, subrayó el fiscal.