Damián Bernarte
volvió a defender la obra de la bicisenda y paso peatonal en altura, luego de
una serie de críticas. Lo hizo primero durante el fin de semana cuando les pidió a sus opositores “memoria”, al apuntar que algunos de ellos habían
presentado años atrás un proyecto similar.
Ahora, el intendente aprovechó el lunes por la
tarde su arribo al barrio El Prado, donde inauguró 213 nuevas luces led, para
apuntarles a quienes –según su mirada- se oponen al progreso de la ciudad.
“San Francisco es una ciudad que siempre
progresa, pese a los eternos opositores. Pensemos qué sería de San Francisco si
quienes se oponen sistemáticamente a las obras que transforman la ciudad
hubieran impuesto sus ideas. En ese caso tendríamos una ciudad que, hacia el
norte llegaría hasta calle Independencia porque la plaza Vélez Sarsfield no
estaba abierta. Sin embargo, cuando se tomó la decisión de abrirla fue un
revuelo. Llevó mucho tiempo y discusiones porque había quienes se oponían a la
idea de abrir esa plaza”, recordó.
Luego se remontó a los años noventa, momento de
una férrea oposición a la llegada del gas natural: “Habría que preguntarle al
91% de la ciudad que tiene la posibilidad de acceder al gas natural si valió la
pena o no ejecutar la obra. O cuando se empezó con la ejecución del alumbrado
público porque antes que eso había un farol por esquina y había gente que se
oponía a la ampliación del alumbrado público en la ciudad. Por suerte hubo
dirigentes que siguieron el instinto del progreso”, destacó.
Cambiar la fisonomía luego de tanto tiempo
Bernarte indicó que actualmente se llevan
adelante obras que van a cambiar la fisonomía de una ciudad que hace 50 años no
cambia. Y reflexionó: “Una ciudad que hace 50 años no cambia en realidad
involuciona en el tiempo porque las ciudades, al igual que las personas,
evolucionan y en estos momentos de ruido hemos decidido seguir adelante
pensando en la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos. Esta es la
forma que tenemos de trabajar poniendo toda la fuerza de la Municipalidad a
disposición para que sigamos viviendo en una ciudad que, por suerte, y en un
contexto totalmente adverso, no para y siempre va para adelante”, reflejó.
Por último, el intendente sostuvo que los
vecinos de San Francisco “son muy exigentes” y agradeció que así sea: “Alcanzar
un objetivo no implica un punto de llegada sino un punto de partida hacia un
nuevo objetivo. Así entendemos a la gestión y que la exigencia de nuestra
comunidad ningún objetivo satisface y muchas veces se piensa que es lo que
tenía que suceder. En verdad que es así pero también es cierto que no en todos
lados sucede de esta manera”, concluyó.
La obra
La obra se construye sobre Bv. 9 de Julio y Av. Cervantes, que tiene un plazo de ejecución de diez meses y la intervención está
a cargo de la empresa Aivel S.A. según se explicó desde el municipio, tiene un
presupuesto estimado de $3.150 millones y será financiada íntegramente con
fondos del Gobierno de la provincia de Córdoba.
Qué dijo la oposición
Entre las voces críticas, las últimas en manifestarse fueron los concejales que responden al PRO (Luciano Stoppani, Camila Sol Pérez y Pablo Terraf), quienes apuntaron
a la iniciativa al no considerarla como una “necesidad prioritaria” para los
vecinos de San Francisco: “La decisión refleja una vez más la desconexión del
gobierno local con las demandas reales de la comunidad”, expresaron.
Por otro lado, Germán Cassinerio, referente del Partido Libertario en San
Francisco, también cuestionó los fondos millonarios que se dispondrán para esta
mega obra, la que consideró “innecesaria”.