Nicolás Albera
A tres días de que finalice el periodo de
conciliación obligatoria que puso un impasse en el conflicto entre la empresa Ashira S.A., que realiza la recolección
de residuos domiciliarios en San Francisco, y el Sindicato Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba
(Surrbac), se busca llegar a un acuerdo para que el servicio no vuelva a verse
afectado.
Damián
Bernarte lleva adelante una serie de medidas para
achicar el gasto público y en ese camino, entre otras cosas, decidió apelar a
un punto del contrato de renovación firmado con Ashira en noviembre pasado, donde
el gobierno local puede ampliar o reducir hasta el 40% del servicio. El
intendente, en su misión de recortar gastos, optó por lo segundo.
La decisión no fue gratis, sino que trajo un
conflicto ante el posible recorte de personal. Menos recorrido, menos trabajo
para la empresa. El Surrbac, avisado de esta idea, mantiene el estado de alerta
e implementó una serie de medidas de fuerza días atrás, afectando el servicio. El
conflicto escaló de tal manera que debió intervenir el Ministerio de Trabajo y
desde hace unos días rige la conciliación obligatoria, cuya fecha límite es el
16 de julio.
En busca de un acuerdo
La Municipalidad trató de desligarse
rápidamente del conflicto mediante un comunicado asegurando que eran “ajenos”.
A la par le solicitaron a Ashira la inmediata reanudación de la normalidad del
servicio. Enfatizaron que los pagos a la compañía se encuentran totalmente en
fecha y avisaron que de persistir las irregularidades en la prestación, la
Municipalidad procedería a efectuar intimaciones y a aplicar las deducciones
económicas correspondientes.
Fuentes del Surrbac consultadas por Up indicaron que se está “puliendo” un
principio de acuerdo con la empresa: “Se achican los recorridos y estamos
viendo cómo se acomoda la gente para que no se despida a nadie. Eso no se
negocia”, afirmaron.
Si esta idea no prospera y el conflicto
persiste, el gremio volvería a iniciar acciones de fuerza e incluso prometen
mayor repercusión.
Recorte del gasto público en San Francisco
Bernarte decidió reducir en
mayo pasado la estructura política: eliminó dos secretarías, y, además, decidió
que el 30% de los cargos de la planta política sean reestructurados con menor
rango, lo que implicará una reducción en sus retribuciones.
Asimismo, el intendente también anunció en ese
momento el congelamiento de sueldos de la planta política por un período mínimo
de 120 días. Cabe recordar que en dos oportunidades, anteriormente, había
decidido un recorte salarial: primero del 15% y luego del 20%.
La oposición, por su parte, afirmó que era
necesario ajustar, pero entienden que en el momento en que se tomó la decisión
ya era tarde.