Damián Bernarte empezó su primer año como
intendente electo (tuvo dos previamente como interino) con la Planta
Hormigonera a todo vapor, tratando de cerrar compromisos con la obra pública
antes que los recursos empiecen a escasear. La motosierra de Javier Milei, ya encendida por ese
tiempo, empezaba a practicar los primeros cortes y había que apurarse.
El
cemento fue un gran aliado de la gestión municipal en el primer semestre, donde
se inauguraron obras de cordón cuneta y pavimento importantes. En la segunda
parte del año, este material fue a parar sobre todo a trabajos de bacheo de
calles. Actualmente se está desarrollando la segunda etapa de un plan integral,
que ya cuenta con más del 80% de avance.
A
diferencia del modelo que propone Milei de un mercado que se regula solo,
Bernarte se mostró este 2024 como un hacedor, enfocado en la obra pública a la
cual le invirtió grandes montos de dinero. Pero, en algún momento la
hormigonera iba a funcionar con una marcha menos.
Días
atrás, el intendente anticipó a Up
que el presupuesto que se debate en el Concejo Deliberante –ya se trató en
primera lectura- iba a dejar a la obra pública "fuerte" en stand by durante el 2025, a la espera de que la economía del país
se encauce.
La
caída de la coparticipación provincial y la baja recaudación con la tasa que más
alimenta las arcas municipales, la de Comercio e Industria, son las causas de su
decisión. Sí dijo que no negociará la calidad de los servicios, prioridad para
lo que viene.
Muestra
de ello es que viene de anunciar una actualización en el trámite de renovación
de la licencia de conducir: la posibilidad de hacerlo vía online, lo que
permite una agilización. Allí,
Bernarte, aseguró que este nueva medida se suma a una lista de 45 servicios
digitalizados implementados en los últimos tres años.
La mirada puesta en 2027
Bernarte
decidió en estos días develar un misterio ante un rumor alimentado –por propios
y extraños- que surgió de una encuesta que lo daba como el dirigente de mejor imagen en el departamento San Justo. Para la oposición, el dato tenía un
metamensaje: el de buscar instalarse
como candidato en las legislativas que se vienen.
“Me
veo en el 2027 compitiendo por un nuevo periodo de gobierno en la ciudad. Mi
mayor sueño fue convertirme en intendente de San Francisco, por lo que después
de esto todo lo que venga para mí es ganancia inesperada”, manifestó ante la
consulta de Up.
Además
aclaró que si le toca acompañar a Martín
Llaryora en un proyecto más grande “sería un honor, aunque remarcó que lo
ve para después del 2031, en caso que pueda ser reelecto.