La autovía de Punilla, una obra clave que mejora la
conectividad en uno de los valles turísticos más importantes de la provincia,
queda habilitada de este lunes. La etapa contempla 16,7 kilómetros, que sumados
a los 5,1 ya inaugurados, totalizan un corredor de cuatro carriles 21,8
kilómetros.
Esta obra ratifica la decisión del gobernador Martín
Llaryora de seguir invirtiendo en infraestructura y pone de manifiesto un
interés estratégico por convertir a Córdoba en la provincia con mayor y mejor
conectividad terrestre de la Argentina.
La autovía fue parcialmente financiada con un crédito del
Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) con una inversión total
de 130 millones de dólares. Se estima que por esta vía circularán anualmente
alrededor de 3,3 millones de vehículos.
Esta flamante infraestructura deriva el tránsito por
fuera de los corredores urbanos de las localidades de Comuna San Roque, Bialet
Massé, Santa María de Punilla y Cosquín.
El primer tramo de la autovía, habilitado a finales de
2023, abarca 5,1 kilómetros entre la Variante Costa Azul y el acceso a Bialet
Massé. Este trayecto incluye un puente de 480 metros sobre el lago San Roque,
en la embocadura del río Cosquín, que cuenta con un paso peatonal.
La segunda etapa, de 16,7 kilómetros, conecta Bialet
Massé con Molinari. En este tramo se construyeron distribuidores estratégicos
en las intersecciones con Avenida Los Turistas, Avenida Cassafouth y calle
Villa Gesell; accesos a Santa María de Punilla y Cosquín; y un nuevo puente de
210 metros sobre el río Yuspe. Además, se pavimentaron calles colectoras y
accesos en varios puntos del trazado.
Clave para el
turismo
El gobernador Martín Llaryora se refirió a la
habilitación de los 16,7 kilómetros de la autovía 38 como “una obra clave para
el desarrollo turístico de nuestra provincia”.
Agregó que representa un motivo de orgullo para los
cordobeses contar con este nivel de conectividad entre todos los valles
turísticos, permitiendo a quienes habitan y visitan Córdoba desplazarse con
mayor agilidad y seguridad”.
“Estas son las obras que hacen de Córdoba una provincia
grande, pionera, productiva y progresista, consolidando su lugar como modelo en
infraestructura y desarrollo turístico”, agregó.
Esta autovía de montaña, además de facilitar el tránsito,
se convierte en un atractivo en sí misma, combinando ingeniería imponente con
la belleza del paisaje cordobés.
La obra incluye un puente de 210 metros sobre el Río
Yuspe y no solo generó una importante cantidad de empleo durante su
construcción, sino que será un motor de desarrollo a futuro, eliminando
obstáculos para la circulación en el Valle de Punilla y mejorando la conexión
directa con el norte de la región.