La
adolescencia es una etapa conflictiva, que tiene muchas crisis durante la transición
donde se pasa de la niñez a la juventud, adultez. Lo que hay es una revolución
hormonal, que es emocional, que los chicos y las chicas están básicamente
atravesando, en donde están dejando de ser niños y niñas, y en ella se conjugan
un montón de circunstancias que son importantes tener en cuenta.
Daniela Gasparini, psicóloga, explica qué es
esta etapa, qué factores atraviesa y cómo la serie Adolescencia (Netflix) pone en juego estos atributos: “En la
adolescencia hay un desarrollo corporal que conviven con los mandatos socioculturales,
patriarcales que existen. En ella, los chicos necesitan además identificarse
con sus pares, con los chicos de su edad, también se descubren y hay un
despertar sexual, que hace que también se jueguen estos estereotipos del ideal
de ser”.
“Allí
hay una distinción incluso por género, donde las niñas o adolescentes tienen
que tener un determinado cuerpo, rostro, donde los estereotipos de belleza
hacen que estén en una búsqueda permanente de eso. Más en una etapa donde están
en desarrollo tanto físico como emocional y mental, es muy difícil alcanzar
esos ideales. El mercado está permanentemente vendiéndote una imagen que no es,
a través de influencers, a través de venderte cuáles son las imágenes de las
jóvenes ideales, a través de promociones de skin care, y un montón de otras
cuestiones”, detalló la profesional ante los estereotipos culturales que
vivimos.
Al
ser consultada por cómo impacta en la figura masculina, Daniela respondió: “En
los varones pasa algo parecido, con el pelo, el gimnasio, y el aspecto físico,
si vas a los gimnasios, ves cada vez más chicos y adolescentes de 13, 14, 15
años, yendo a pasar horas al lugar para verse musculosos, y a esa edad es un
cuerpo que está todavía en desarrollo, en formación. Por esa razón, es muy
difícil pensar que un varón sea dibujante o pinte y baile, ya que se piensa que
los varones tienen que ir a boxeo, artes marciales o fútbol, no se da lugar a
otras masculinidades que no sean las hegemónicas, incluso en sus emociones no
pueden llorar y no se pueden sentir mal”.
Consumo
digital
Luego,
describió cómo estas imposiciones sociales se trasladan al mundo sexual y
tecnológico: “Entonces ahí es donde empieza a impactar no solamente esta
cuestión de la sexualidad y el autodescubrimiento, sino que también empieza a
impactar muy fuertemente el consumo digital, de redes sociales, donde se
empiezan a observar movimientos muy fuertes mundiales que no solamente te
indican cuáles son los estereotipos de belleza, los ideales de belleza, sino
también te indican quiénes son los fracasados”.
“En
la serie adolescencia se ve bien esta cuestión de la regla del 80-20 que se
instala a través de influencers, como Andrew Tate, que incluso tiene condena
por trata de personas, que dice que el 80% de las chicas se van a sentir
atraídas solamente por el 20% de los chicos, es decir que eso deja afuera un
mundo enorme, y además promueve la violencia, el odio y la misoginia, porque en
esta especie de los incels, que son los célibes involuntarios, acá se los
titula como virgos se ven mucho en las redes sociales de adolescentes”,
manifestó Gasparini.
Estos
chicos lamentablemente van a consumir esto y van a tratar de culpar a las
chicas de eso que es instituido por algunos influencers, el mercado y las redes
sociales.
Ansiedad
y emociones
También,
indicó donde entra en juego el papel de la ansiedad y las emociones más
fuertes: “Entonces empieza una etapa donde en vez de estar pensando en tus
emociones, estás pensando en cómo te ves constantemente. La falta de tolerancia
a la frustración, el consumo problemático digital, los ideales inalcanzables, y
la invalidación permanente de tus pares en las redes sociales, hace que se
generen diferentes emociones que pueden ser malestares, que tienen que ver con
la ansiedad”.
En
cuanto a lo que viene a traernos la serie, la profesional detalló: “La serie
nos viene a conmover, a incomodar con algunas realidades que estamos pasando
por alto, y muchas veces normalizamos. El consumo digital también es
problemático y también tiene consecuencias nocivas en la vida de los chicos,
entonces ahí es donde tenemos que poder escuchar, y eso también nos trae la
serie, a aprender y escuchar a los adolescentes”.
“Es
importante el tema de no normalizar los problemas de los jóvenes. Tendemos a
normalizar todo y donde vemos un límite. Hay que escuchar, reflexionar y pensar
en los nuevos códigos de comunicación y de conducta que tienen los chicos hoy,
y para eso los adultos tenemos que ayornarnos con las nuevas tecnologías”,
añadió Daniela.
IA,
Tecnología y material sexual
En
cuanto a cómo influye la tecnología, la psicóloga respondió: “Como en la
adolescencia hay un despertar sexual, hay descubrimiento y autodescubrimiento,
antes solo pasaba de manera presencial, pero ahora pasa en la virtualidad, esto
es lo que se conoce como el sexting, que es el intercambio de imágenes o videos
entre los chicos, y acá lo que sucede es que es la niña o la adolescente que
termina en ese acto de gustarle al otro, de complacerlo, es la que termina
afectada”.
Por
último, concluyó: “Porque es la que le envía la foto o el video, y después el
niño termina exponiéndola, y eso como primer nivel a lo que puede escalar,
luego la puede publicar en redes sociales y que estas lleguen a pederastas o
tratantes que terminan comercializando las imágenes de las niñas, o que terminan
hasta conectándose y secuestrándolas”. (Noticias Argentinas)