Hace
un año aproximadamente, la empresa Karikal
anunciaba una inversión millonaria en San Francisco, en su flamante nave del
Parque Industrial. Se trataron de $ 1.000
millones en una nueva planta impregnadora de papel y resinas plásticas cuya
máquina traída desde China funciona desde marzo de este 2024.
La nueva nave, de 70 metros lineales, permite sustituir casi en su totalidad el uso de materia prima importada. Además, implica la mudanza de gran parte del proceso industrial que se realizaba en la casa central de barrio La Milka al predio fabril ubicado en el sector suroeste de la ciudad.
Heraldo Rufino, apoderado de Karikal en San Francisco, explicó a Up que el producto final es un laminado que sirve de revestimiento de carrocerías, electrodomésticos, muebles y también destinado al rubro de la construcción.
“La idea fue mudar lo que más podíamos de La Milka hacia el Parque Industrial, evitando en la zona urbana malos olores y los ruidos que implican los trabajos”, destacó y agregó: “Se tratan de los procesos en húmedo que generaban molestias y no están más. El 95 por ciento de los inconvenientes se fueron, aunque el producto se termina en nuestra sede central”.
La máquina adquirida en el país asiático llegó a inicios de año y se montó en marzo, previamente se acondicionó la nave con los servicios para poder funcionar.

Desde
la empresa califican esta inversión millonaria como un “hito” para la ciudad,
la provincia y el país, además de ver una posibilidad de mayor crecimiento en
el mercado internacional.
“Nuestro mercado está en un 60 por ciento en Argentina, y alrededor de un 40 en exportaciones a países como Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay. Pero aspiramos a encarar el mercado de América del Norte”, contó Rufino.
Por ahora un turno de trabajo
Actualmente se trabaja con un solo turno de trabajo, con ocho trabajadores en planta más unos cinco que colaboran con el mantenimiento. La idea primaria cuando se hizo el anuncio eran cuatro turnos rotativos, de acuerdo a diferentes etapas.
“Tenemos la ilusión que a partir de marzo o junio del año que viene estemos trabajando en dos turnos. Una industria no puede vivir trabajando un solo turno de los cuatro que puede hacer, estamos haciendo los esfuerzos pero hasta que no haya demanda del país o de afuera, hasta que Brasil no traccione bien, no hay forma que la industria local reflote”, consideró.
El modelo económico del país: cautela por ahora
Rufino, aclaró que la inversión millonaria surgió en un 2023 que no fue bueno en materia económica, sin embargo, destacó que para esto no se piensa en corto plazo.
“Pensar a corto plazo te impide tomar decisiones positivas porque siempre el contexto es malo. Este 2024 se mejoró cualitativamente, podemos tener insumos, contratar mano de obra, pero cuantitativamente la demanda –del rubro construcción- está caída”, contó el empresario, quien manifestó que la obra pública “es prácticamente cero” mientras que la privada está invadida por un manto de dudas respecto a lo que vendrá: “Esperamos que arranque, necesitamos que nos traccione Brasil”, volvió a indicar.
Por último, Rufino quien además es síndico del Parque Industrial, manifestó que estar en el predio fabril le otorga a cualquier empresa un “estatus importante”, además de ventajas impositivas.












