De
no mediar acción del Gobierno para volver a posponer o modificar la forma de
actualización prevista del Impuesto a los combustibles líquidos, a partir del 1
de julio estos deberían actualizarse un 115% y el impacto en el surtidor
llegaría al 18%.
Si bien aún el Gobierno no dio señales claras de que decisión tomará, se estima que habrá algún tipo de ajuste respecto a la actualización por el fuerte impacto inflacionario que implicaría actualizar todos los períodos en un solo mes, teniendo en cuenta que tocan los períodos con mayores niveles de inflación.
Esta intervención no sería nueva para el Gobierno ya que ya había anunciado a través del Decreto 375/2024 la postergación de la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono hasta el 1 de junio de 2024 y luego, buscando tener menor impacto en la inflación, volvió a alterar el cronograma de actualización del impuesto mediante el decreto 466/24.
Según explican desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el nuevo decreto estableció que las actualizaciones que corresponden por la inflación del cuarto trimestre del año 2023 y del primer trimestre del 2024, se realicen a partir del primero de julio.












