La
Municipalidad de San Francisco llevará adelante una importante obra de
refuncionalización y modernización del sistema de bombeo de agua potable, incorporando
tecnología de última generación.
La inversión,
se informó, será cercana a los 1.500 millones de pesos y el plazo de ejecución los
trabajos de 180 días.
Actualmente,
la Planta Distribuidora recibe agua proveniente de dos grandes acueductos y
dispone de dos depósitos de reserva con una capacidad de 20.000 metros cúbicos
cada uno. Desde allí es impulsada hacia toda la red mediante una estación
elevadora subterránea que será completamente modernizada.
Detalles
de la obra
La obra
contempla la incorporación de cuatro nuevas electrobombas sumergibles con
variadores de velocidad, nuevos múltiples y cañerías de impulsión de acero
inoxidable, 235 metros de cañerías de PVC, una nueva sala de control y
operación, una moderna sala de cloración y un sistema inteligente de
supervisión y monitoreo SCADA, entre otras mejoras.
“Más que
una renovación de infraestructura, esta intervención representa una apuesta por
la innovación aplicada a los servicios públicos, fortaleciendo un sistema
preparado para responder con eficiencia, seguridad y sostenibilidad a las
necesidades actuales y futuras de la comunidad”, se informó.
Del
acueducto a cada hogar: cómo funciona el sistema de agua potable
El
abastecimiento de San Francisco se inicia con el ingreso del agua proveniente
de los dos grandes acueductos que alimentan la Planta Distribuidora. Allí, el
recurso se almacena en dos reservorios con capacidad para 20.000 metros cúbicos
cada uno, constituyendo una reserva estratégica para toda la ciudad.
Desde
esos depósitos, una estación elevadora impulsa el agua hacia la red de
distribución que abastece a los hogares, instituciones, comercios e industrias.
La obra de modernización se desarrollará precisamente en este punto neurálgico
del sistema. La incorporación de nuevo equipamiento permitirá optimizar el
funcionamiento del bombeo y fortalecer toda la red de distribución, haciendo
más eficiente la gestión de un recurso indispensable para la vida cotidiana.
Tecnología
inteligente para brindar un mejor servicio
Uno de
los principales avances del proyecto será la incorporación de un sistema de
control y monitoreo SCADA, herramienta utilizada en las infraestructuras más
modernas del mundo para supervisar procesos en tiempo real que permite, entre
otras cosas, almacenar la información histórica y gestionar alarmas e
interfaces gráficas.
Eficiencia
operativa: permite detectar fugas o anomalías (como una baja de presión
inesperada) mucho antes de que se conviertan en un reclamo vecinal.
Gestión
remota: evita el desplazamiento innecesario de cuadrillas a estaciones de
bombeo para verificaciones rutinarias, ya que el estado de los equipos puede
verse desde el centro de control.
Calidad
garantizada: al monitorear en tiempo real parámetros de potabilización (como el
dosificado de químicos), se asegura el cumplimiento de las normativas de salud
pública.
Histórico
y reportes: genera registros automáticos de consumo y producción, lo cual es
vital para la planificación urbana y la optimización de recursos energéticos
(ahorro en electricidad al optimizar el encendido de bombas).