La polémica en torno a las dos menores de San Francisco que supuestamente estaban desaparecidas tiene un nuevo capítulo. Luego de que la Policía de la Departamental San Justo, por orden de la
fiscalía a cargo de Oscar Gieco emitiera un pedido de paradero de las hermanas
Morena y Melina Rodríguez, a partir de la denuncia radicada por su padre
Marcelo Gustavo Rodríguez, ahora, la madre de las menores, Laura Paz, se
contactó con Up para dar su versión de los hechos: “Mis hijas se encuentran
conmigo, nunca estuvieron desaparecidas y todo lo que dijo el padre es mentira”,
apuntó.
Además, agregó que su abogado ya se puso en
contacto con la fiscalía para informar que las niñas están con ella desde el
año 2022 cuando "una jueza autorizó a llevarsalas".
Al mismo tiempo, sostuvo que Marcelo Rodríguez
tendría "una restricción de acercamiento por denuncias de violencia familiar", aunque por el momento se prefirió no decir en qué localidad se encontraría, dado que todo ya habría sido notificado a la fiscalía correspondiente.
La versión del padre
El padre de las dos niñas por las cuales existe un pedido de paradero por parte de la Departamental San Justo, Marcelo Gustavo Rodríguez, pidió tener prontamente noticias sobre sus hijas para poder tener una revinculación con ellas.
“Ruego cuanto antes tener noticias, imploro que estén bien, sanas y que luego de eso pueda volver a tener contacto fluido con ellas. Ese es mi mayor deseo. Quiero retomar el contacto que antes que se vayan era muy bueno”, le dijo el hombre a Up.
Las hermanas Morena y Melina Rodríguez, están siendo buscadas luego de la denuncia realizada por su padre, quien informó haber perdido el contacto hace unos dos años y medio. Ambas son menores de edad.
Según relató en su denuncia realizada en la Unidad Judicial, desde diciembre de 2022, Rodríguez no ha tenido comunicación con ellas, luego de que el día 19 de ese mes y año, el Juzgado de Primera Instancia de 1° Nominación de San Francisco autorizó que se trasladaran con su madre a un domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y remitió el expediente por razones de competencia territorial al Juzgado con competencia Material del nuevo lugar de residencia.
Además, continuó en su relato Rodríguez, dicho Juzgado también emplazó a las partes a que consensuen un régimen comunicacional, el que según el padre de las chicas nunca pudo concretarse debido a la pérdida de contacto no solo físico sino a través de teléfono u otros dispositivos.